sábado, 13 de marzo de 2010
Solo no te acerques
Eres lo que más se asemeja al hombre perfecto.
No te acerques!
Quédate ahí! Pues se pierde tu encanto.
Quisiera tenerte
Quisiera que fueras
Quisiera, quisiera…
Eres tan fuera de lo común y yo tan normal
No me toques
Sé que soy tu droga y solo te desgasto.
Amor incondicional y dañino
Es lo que tengo, es lo que te ofrezco
No lo tomes, no lo aceptes
Solo sigue tu camino…
martes, 28 de octubre de 2008
Experta en el amor, experta en desamor...
solo escribiré sobre el desamor.
Sobre el amor que te tengo y el amor que no me tienes.
Porque solo para eso soy buena, ya no escribiré más canciones, ya no escribiré más poemas, no haré más relatos, ni contaré mas historias, solo escribiré que no me amas, solo diré que te sigo esperando, que te sigo amando, que mi pecho sigue emanando suspiros a tu nombre.
Ya no escribiré protestas, ni dudas, ni opiniones, solo diré que te has olvidado de mí, que escribo desde este oscuro rincón, sobre el amor, sobre lo único que sé, sobre lo único que conozco, desde que te vi,
desde el momento exacto cuando supe que existías.
Me declaro experta en el amor, me declaro experta en desamor,
gracias a ti.
domingo, 26 de octubre de 2008
El extraño y complejo amor
Físico, carácter y el tramposo amor.
La diferencia que hay entre estos tres aspectos es norme, el gusto por el físico de la otra persona, la compatibilidad del carácter y cuando estás dos cosas importan un carajo pues el amor que nace entre estos dos individuos hace que se gusten y que se toleren con todo y defectos.
¿El amor borra todo lo malo? ó ¿Cómo que ya no entendí?
Por ejemplo mis amigas suelen decir que mis gustos son “chavos altos, flacos, marcados, de ojos grandes, pestañas chinas, ah! y barba de candado” La verdad es que yo los veo delgados mas no flacos, pero ellas opinan que sí y como son 3 contra una, mejor lo acepto.
Dichos gustos pueden pasar a segundo término cuando la forma de ser de la otra persona nos gana, es compatible con nuestra forma de ser, de pensar.
Hace tiempo conocí un chavo, que la verdad no es nada agraciado en el aspecto físico, es mucho más bajito que yo, un tanto panzoncito, creo que se está quedando pelón (no lo comprobé pues siempre lo vi con gorra) y pues mejor ya no le sigo porque no quiero agraviar a nadie, aparte pienso que la belleza es relativa.
Ok, prosigo, dicho muchacho me caía súper bien, cada que salíamos nos la pasábamos fenomenal, una vez nos pusimos a jugar pingpong, en otra ocasión a ver por su telescopio. El caso es que nos la pasábamos muy bien y nunca, nunca de los nunca hubo un acercamiento, un abrazo, un beso o algo así (creo que si lee esto se va a dar cuenta de que hablo sobre él, pero bueno, ni modo, quiero compartirles mi experiencia). Para no hacer el cuento largo, él se alejó a causa de algunas complicaciones o cambios repentinos en su vida (llámese bebé en camino) y nunca llegamos a nada. Yo me empecé a encariñar mucho y estoy segura que si lo hubiera seguido viendo, me enamoro de él, pues su forma de ser tiene todo lo que me agrada en el carácter de un hombre.
En el aspecto físico, hay muchos que podrían reunir los requisitos, pero a la hora de entablar una conversación con ellos, nos podemos dar cuenta si en verdad podría suceder algo más o no. Esto creo que a todos nos ha pasado, vemos alguien con un físico ¡súper woow! pero tiene como hueca la cabeza o un aire se coló por su oreja y le voló las ideas, algo así.
¿Será aquí donde entra el verdadero amor?
Sucedió que, otro muchacho, supo cómo ganarse mi corazón, y no, no es feo, simplemente no es el tipo de hombre que me llama la atención, de esos que me hacen voltear y babear, no. Tampoco me gusta mucho su forma de ser, pues me deja hacer todo lo que me viene en gana, a todo me dice que si y bueno, un sinnúmero de cosas que no me gustan del todo, en fin…
A lo que quiero llegar con todo esto es a que, no importa si no te gusta mucho su forma de ser, si no te gusta su aspecto físico, tampoco si no tienen las mismas aficiones, hobbies o gustos. Cuando uno ama de verdad, lo acepta todo, lo tolera todo, con todo y defectos, así tal cual es.
El amor no duele, pero sí es extraño, es complejo.
lunes, 13 de octubre de 2008
Temas inconclusos de la tarde-noche
Lo que más me gusta es que siempre dices lo que yo quiero escuchar, siempre haces lo que muy en el fondo de mi corazón deseo, siempre sabes cuando quedarte y en qué momento marcharte.
¿Lo adivinas? ¿Lo haces por instinto? ó ¿Me conoces bien?
A veces te extraño tanto, extraño abrazarte, pero extraño aun más las muestras del amor que sientes por mí, extraño tanto cantarte al oído, pero más extraño escuchar el piano cuando lo tocas para mí.
Sé que todo se resuelve con una llamada y al instante estás, siempre estás, siempre has estado.
Pero aun así te extraño, solo sé que te extraño, extraño todo de ti. Y he tratado de ser fuerte para no reconocerlo, pero hoy te lo confieso. En los ratos de quietud, te extraño. Sé que no tardaras en volver a llamar, sé que no tardaras en volverme a buscar para una vez más tener esas largas pláticas sobre esto, sobre aquello, sobre el sin fin de temas que nunca concluimos. Como la plática de esta tarde, de esta noche, como la de hace tres noches, hace una semana, como las largas conversaciones de siempre.
Esta vez ¿Te llamo ó espero a que tú lo hagas? No lo sé, como tampoco sé si esto es amor verdadero, solo sé que tengo un sentimiento muy fuerte, capaz de perdonarlo todo, olvidarlo todo, para volver a creer, volver a sentir, volver, simplemente volver...
jueves, 25 de septiembre de 2008
Luz y dolor
Era el baile de graduación y ni su hermoso vestido pudo hacerla sentirse feliz. El vals lo bailó con su hermano menor, pues el orgullo de su padre que no era precisamente ella, no lo dejó acompañarla. A mitad de la melodía un apuesto joven en traje negro interrumpió el baile preguntando -¿Me dejarías bailar con ella por favor? – Era el mismo que dos horas después pediría la fotografía.
-No pude convencerlo- Le dijo. Ella con su rostro que reflejaba una profunda tristeza asintió haciendo un gesto de gracias y le dijo – No esperaba que viniera, no te preocupes-
El dolor que tenía en el pecho era enorme, tanto cómo las ganas de llorar, pero aguantó. Y dicen los vientos de septiembre que sigue aguantando.
martes, 26 de agosto de 2008
No dejes de fascinarte
Él, como todos mis amigos a los cuales quiero un montón me ha enseñado muchas cosas. (“Todos, absolutamente todos, tenemos algo que enseñar, así como todos tenemos muchísimas cosas por aprender”)
Así que…
“No dejes de fascinarte por los pequeños detalles así no perderás la sencillez, la humildad y no dejarás morir al pequeño niño que llevas dentro” 
Mi vecina, hermana de una de mis mejores amigas, tiene una bebé de un año y meses, de esas que quieren correr y un se caen (jeje xD), quieren hablar y más bien balbucean, bueno, ustedes me entienden. La otra noche andábamos afuera, aquí en la calle frente a la casa (que es la casa de ustedes) yo estaba jugando con la nena, se me ocurrió decirle –“Mira, mira las estrellas, allá arriba” y las apunté. La niña volteó al cielo y hubieran visto ustedes su expresión, se quedó con la boquita abierta viéndolo por un buen ratito, me ve y apunta el cielo como diciendo “¡Wooow, ya viste lo que hay allá arriba!”, corrió (bueno disque) hacia su abuelita, le pegó en la pierna, le jaló la falda y le apuntaba el cielo.
Por eso digo yo…
Aunque en mi vida existan días en los cuales no vea el orto o el ocaso, tengo la bendición de poder sentir el sol a ratos sobre mi cabeza, en las noches voltear al cielo para contemplar la luna que casi siempre se deja ver o las estrellas que siempre están esperando para deslumbrarme con su belleza. Ah y si el sol no sale, si es un día lluvioso, tengo la oportunidad de salir y mojarme o ver la lluvia desde la ventana.
martes, 12 de agosto de 2008
Carta sin enviar
No lo niego, a veces quisiera regresar el tiempo y hacer las cosas de una manera diferente, valorar lo que sientes por mí, pero dudo que eso pudiera cambiar algo.
Ya no sé si me duele, ya no sé qué es lo que siento, olvidar, olvidarte, no puedo, en este momento solo eres eso, un hermoso recuerdo. Te quiero y mucho, siempre voy a quererte, no sé si tanto como tú a mí, pues has soportado todo, me has aguantado todo, pero volver a ser lo que algún día fuimos, no lo creo posible.
Tus dedos en el piano, la carpeta con los cantos todos desordenados, tu sonrisa nerviosa, los guantes de portero sucios, tu jersey de básquet empapado de sudor, los entrenamientos, ensayos, partidos, tocadas, nada de eso podré olvidarlo a menos que me dé alzhéimer, mucho menos cuando te caíste en la fuente y te mojaste toda la espalda, gracias por apoyarme en esos momentos cuando papá estuvo enfermo tú sabes lo mucho que te necesitaba, por llevarme la comida cuando solo tenía 20 minutos entre la salida del trabajo y la entrada de la universidad para comer lo que habías preparado tú mismo, por todo ¡Mil gracias!
Todo fue… fue hermoso…
¿Qué más queda? Tal vez ya no mucho, solo dejarte la primera y la última canción (sé que te la aprendiste en el piano y eso me da gusto) que te dediqué cuando estábamos juntos. Y desearte que encuentres el verdadero amor, ese que sé, pronto llegará a tu vida aunque me digas lo contrario.
P.D. El anillo que me diste, el que era de tu abuelita lo tengo bien cuidado.
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La distancia mata
lunes, 26 de mayo de 2008
Ilé y Leina
Ilé recordaba los hermosos días soleados en el valle de los moros, cuando estaba al lado de su amado, que aunque no era como ahora, no era paciente, ni tranquila, tampoco había encontrado la paz, pero si había encontrado el amor en Leina, un joven apuesto y valiente que le robó el corazón, que le iluminaba los pequeños pero expresivos ojos cada que le hablaba del inmenso amor que le tenía, los mismos que ahora estaban inundados por las interminables lágrimas pues extrañaba su olor, su calor y los abrazos que se prolongaban haciendo que ambos se olvidaran del tiempo. Ahora no podía moverse de este valle, pues si cruzaba al valle del hechizo ella se volvía agresiva, no media sus palabras, se volvía celosa, su mente se bloqueaba, era otra totalmente, hacía sentir mal a todos incluso y más que a ninguna otra persona a Leina.
En el valle de los moros ahora habitaba un adefesio de ogro, medía casi tres metros de altura y expelía unos insoportables olores, llegó de tierras lejanas en busca de humanos y más miel para poder comer, pero si atravesaba las parras de uvas, si pasaba hacia el valle del olvido, sus fuerzas se agotaban, se volvía pacífico y noble, entonces Ilé estaba a salvo. Cada que el desdichado ogro se acercaba al enjambre, las abejas lo atacaban desfigurándole aun más el horroroso rostro, así que también comenzó a alimentarse de sapos, culebras y cuando reptil pasara frente a él, pues los habitantes de ese valle huyeron apresuradamente a su llegada. La misma miel que comía el ogro, era la que el valiente Leina recolectaba cuando aun vivían ahí, encantando a las abejas para poder llevarle un poco a su hermosa Ilé, pero al llegar el horrible monstruo al valle, también tuvieron que huir, dejando toda comodidad y los abundantes alimentos que el valle les proporcionaba. Aunque no podían alejarse mucho pues cerca de una enorme montaña en el valle de los moros había una obscura y húmeda cueva, fuera de ella crecía un extraña planta llamada Eretid e Ilé necesitaba de sus flores, mejor dicho del polen que contenían estas flores para poder seguir respirando, le era necesario inhalar un poco todos los días y cada cierto tiempo cuando se le agotaba, ella se acercaba al valle del hechizo y con voz dulce pero fuerte llamaba a Leina, quien apresuradamente iba en busca de más flores sin importarle la amenaza latente que existía, no se atrevía a ir ella misma pues sabía que en aquella cueva era donde el horroroso ogro dormía, aunque necesitase inhalar ese polen, estaba consciente que si caía en las manos de ese ogro moriría casi de inmediato.
Leina vivía en el valle del hechizo, ahí él pasaba sus días cortando madera con su afilada hacha para construir casas y también para poder echarlas al fogón y calentarse pues a veces el frío era insoportable, estando dentro de ese territorio, él era todo un caballero, amable, amoroso en pocas palabras era un apuesto joven lleno de virtudes, pero al cruzar al valle del olvido, se volvía frio, calculador, controlador y orgulloso, haciendo sentir mal en contra de su voluntad a Ilé.
Cierto día Ilé se acerco al valle del hechizo pero antes de cruzar al otro lado, se detuvo pues ella sabía que al atravesar las gardenias y alelíes, su carácter sufría un repentino cambio, haciéndola enojar, desesperar y siendo hiriente en cada una de sus palabras, por tal razón al querer dar el paso para estar del otro lado regresó su pequeño pie, el cual estaba cubierto por una fina zapatilla de piso color plata que ya desgastada aun servía para proteger su pie de las espinas.
-¡Leeeinaaa!- Gritó Ilé con la esperanza de que su amado atendiera pronto al llamado. Pero no fue así, las marchitas flores que aun tenía para respirar el polen se le agotaban. -¡Leeeeinaaa, mi amooor!- El apuesto joven no atendió al llamado, pasaron tres días, en los cuales se agotaron las flores, hasta que por fin Leina escuchó los gritos de Ilé y apresuradamente se acerco al valle del olvido donde Ilé le dijo: -Leina, amor mío, las flores del eretid se me han agotado, no me queda una sola. –Pero mi amor- Respondió Leina con voz amable –Te he dicho que antes de que se agoten vengas a buscarme para que no pases ni un solo momento sin ellas-
-Es lo que he hecho- Dijo Ilé muy tranquila – He venido a buscarte tres días y tres tardes seguidas, estando aquí gritándote con todas mis fuerzas pero hasta hoy has atendido mi llamado-
-Te ofrezco una disculpa, he estado construyendo algunas casas en el lado este del valle y me he ocupado mucho en eso, se me han pasado los días rápidamente, pero he ganado muchas monedas para comprarte un lindo vestido y zapatos nuevos.- Respondió Leina entusiasmado.
-Muchas gracias- Dijo ella – ¿Podrías ir ahora mismo a traer más flores? Sé que es un gran riesgo, pero confío que una vez más regresarás con bien, no te lo pediría, pero en verdad necesito ese polen-
-Por supuesto- Dijo el joven apresuradamente – Iré por mi caballo y las traeré lo más pronto posible.
Ilé se sentó en un tronco cerca de las maltratadas flores que dividían los valles, viendo como su apuesto caballero iba en busca de su corcel, quien en unos cuantos minutos regresó cabalgando y sin dudar un momento cruzo al valle del olvido.
-Iré en busca de ese polen- Dijo Leina con voz fuerte y en tono de coraje – Burlaré una vez más a ese monstruo y lo haré por ti mi amada Ilé- Encajó las espuelas de sus botas en el hermoso corcel alazán, quien relinchando salió a toda velocidad hacia el valle de los moros.
Cerca de las parras de uvas, Leina ató al caballo, trepó por ellas y se fue caminando en busca de las extrañas flores. Estando ya dentro del valle de los moros, recordó las tardes junto a Ilé paseando por esos jardines que ahora lucían escalofriantes y tenebrosos. Corrió hacia la cueva, cortó todas las flores ya abiertas, las metió en su morral y se apresuró a salir de ahí, brincó una vez más las parras de uvas, montó en su caballo y salió a toda velocidad hacia donde estaba Ilé.
-Listo, he traído las flores para ti y espero que la próxima vez me avises con más tiempo, creo que tres días no son suficientes como margen para que se terminen, la siguiente vez quiero que me avises una semana antes- Ordenó Leina a Ilé - ¿Quedó claro?- Y cruzó al valle del hechizo.
-Claro que si- Respondió Ilé titubeante y a punto de llorar - Lo que tú digas, pero ¿por qué te vas así? No te he visto en días y ahora solo me dejas las flores y te vas ¿Qué pasa?
Leina respondió en un tomo mucho más amable y suave del que utilizó para dar la orden -No pasa nada Ilé, tengo que seguir trabajando ¡entiéndeme por favor!-
Entonces Ilé cruzo al valle del hechizo y Leina le dijo – No hagas eso Ilé, tú decidiste quedarte allá, sabes lo que ocurrirá si atraviesas el límite-
-Sé perfectamente lo que ocurrirá- Le respondió ella en tono fuerte y molesto caminando hacia él – ¿Y sabes qué? ¡No me importa! ¡Estoy cansada de venir a buscarte cada que te necesito y tú atiendes mis llamados hasta que te viene en gana! ¡Estoy harta! ¡Estoy cansada de esto!-
-Pero Ilé, tu sabes muy bien nuestra situación- asintió Leina en tono amable –No podemos vivir de otro modo, tú lo decidiste así amor, yo solo hago lo que tú me dices-
-No Leina, no- Dijo ella muy molesta –Si fueras taaaan valiente como todo el mundo dice que eres, si me amaras un poquito de lo mucho que presumes, ¡ya nos hubiéramos largado de aquí! ¿Dónde está todo el amor que dices tenerme? Si me amaras en realidad iríamos en busca de otro valle, donde exista la planta del eretid con sus flores para que yo pueda seguir respirando, un valle donde haya mucha madera para que construyas nuestro hogar y todas las cosas que desees, un valle con jardines y comida variada…
-Ilé mi amor, tú sabes que eso es muy riesgoso-
-No me importa, si fueras valiente ya me hubieras llevado lejos contigo- Interrumpió Ilé gritándole a Leina- ¿Dónde está el disque amor que dices tenerme?- Dio la media vuelta y cruzó al valle del olvido, entonces Leina la siguió, cruzo también y la tomó de la cintura jalándola hacia el valle del hechizo.
Ella le pedía: – ¡Por favor Leina suéltame, déjame ir!- pero él no hacía caso a su petición y seguía jalándola. Estando ya casi en medio de los dos valles a punto de cruzar hacia el valle del hechizo, pisando ambos una planta con flores de alelíes, Ilé le suplica: -¡Por favor Leina, no vuelvas a utilizar tu fuerza conmigo!- Dan unos cuantos pasos más, quedando cada uno en su valle, él recapacita y la suelta, Ilé seca sus lágrimas, se ven a los ojos, él da tres pasos hacia atrás y le dice: -¡El amor que te tengo está en tus pulmones!...
sábado, 10 de mayo de 2008
La distancia mata
Todas esas palabras que ambos dijimos, palabras que ya no existen más, tal vez las recuerdes, tal vez de algo me acuerdo, pero no exáctamente.
Quisiera saber si en verdad fue un adiós o solo el inicio de lo que puede ser, lo que nos une es tan fuerte, que dudo mucho algún día termine.
Según yo, sé perder… Si supiera perder no estaría aquí, tú siempre has estado aunque te dije que no lo hicieras ¿Por qué no habría de hacerlo yo? Te dije que "tú ya no me amas" y sí tienes razón, si ya no me amaras no estarías aquí, aunque te dije no sé cuantas veces que dejaras de hacerlo ¿Por qué habría de hacerlo yo?
Según tú en tres meses te olvido, según yo jamás te olvidaré.
Y como todo lo que he estado escribiendo son tonterías, como en este momento no puedo estructurar bien las ideas, mejor te dedico esta canción de la Lafourcade que dice mucho, que dice más de lo que puedo escribir por ahora.
domingo, 2 de marzo de 2008
Donde empieza, donde acaba.
mi ser se llena de vida
empiezo a tener mil anhelos
contigo siendo el protagonista.
Cada que siento tus manos
mi cuerpo se acelera en sentir
la brisa y pétalos cercanos
aquello escondido empieza a fluir.
Cómo saber si el agua azul es?
Dónde empieza? Dónde acaba el arco iris?
Cuántas estrellas nos quedan por ver?
Camino al sol y teniendo borroso el croquis!
Vuelve mi vida en un parpadeo
a tener lo que nunca tuvo
todo aquello que deseo
deseaba pues ya lo tengo...